En el albergue Embajadores de Jesús, un grupo de ambientalistas para ayudar a la institución colocaron un sistema de reciclaje de agua, con ello podrán hacer frente al problema sobre el abasto de agua potable.
El albergue es uno de los que da refugio a un mayor número de población en contexto de movilidad, sin embargo no cuenta con servicio de agua potable.
Teddy Cruz, co- director del Centro de Justicia Global de la Universidad de California en San Diego y Margarita Díaz, directora de Proyecto Fronterizo de Educación Ambiental, resaltaron la importancia de trabajar en conjunto, para poder proporcionarle un espacio sustentable a las personas que se encuentran en contexto de movilidad.
Los baños de la escuela que da atención a 300 alumnos desplazados, cuentan con un lavamanos que permiten la captación del agua para buscar darle un segundo uso, la intención es que esta pueda ser destinada para los sanitarios.
“Hemos formado una colaboración con Gustavo Banda y con el Proyecto Fronterizo de Educación Ambiental y otros grupos religiosos como Light Church, Hands of Hope y la Universidad de California San Diego el centro de Justicia global para crear una serie de intervenciones en barrio que es santuario ecológico”, comentó Teddy Cruz.
Por su parte, la titular del Proyecto Fronterizo de Educación Ambiental señaló que se busca la mejora del acceso al agua en la Cuenca de los Laureles, ya que es un tema que los ocupa y preocupa, pues es importante garantizar el derecho a la higiene a todos los que se albergan ahí.






