En el municipio de Tijuana del total de mil 900 personas que se encuentran en los albergues, mil 400 son menores migrantes.
Es decir el 37% de los migrantes registrados son niñas, niños y adolescentes (NNA) mexicanos y extranjeros que fueron víctimas de desplazamiento forzado.
De acuerdo a la Dirección Municipal de Atención al Migrante, los menores acompañan a sus padres o familiares en este proceso de cruzar a Estados Unidos.
Al respecto, Fernando Becerra, jefe de Oficina del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en Baja California, reconoció que uno de los derechos de los NNA más violentados es el derecho a vivir en paz en sus hogares.
Vemos vulneraciones graves a los derechos de la infancia de sus familiares, la niñez acompañada o no acompañada ha transitado, ha vivido diferentes tipos de violencia, pensemos que no solo niñez extranjera, si no también niñez mexicana de otros estados que han sido forzadas a desplazarse de sus comunidades de origen”, apuntó.
Becerra resaltó que los menores tienen derecho a vivir libres de violencia, gozar de la educación y salud, tanto en sus comunidades, como a donde quiera que se encuentren.
Afirmó que en Tijuana trabajan con los gobiernos, procuradurías del DIF estatal y activistas para lograr lo anterior, con quienes promueven actividades para proteger a las infancias.






