Autoridades y especialistas en salud mental lanzan una iniciativa para limitar el uso de teléfonos celulares en escuelas secundarias de Tijuana, ante el crecimiento de casos de acoso escolar (bullying) entre estudiantes.
La medida busca que los dispositivos no faciliten la difusión de mensajes o situaciones que agraven conflictos dentro y fuera de los planteles educativos.
La propuesta fue presentada durante el foro interinstitucional “Voces contra el Bullying”, realizado en instalaciones del Hospital de Salud Mental de Tijuana, donde José Francisco Bustamante Barragán, director del hospital, explicó que uno de los factores constantes en las consultas y reportes es el uso intensivo de celulares y redes sociales por parte de los adolescentes.
El eje principal que se plantea es que los alumnos entreguen sus teléfonos al ingresar a la escuela y los reciban al terminar la jornada académica.
La idea es reducir distracciones, fomentar la concentración en clases y evitar que los conflictos se trasladen al entorno digital.
“Estamos trabajando en una iniciativa para que se retiren todos los teléfonos celulares en las secundarias. Otra opción sería limitar el uso; por ejemplo, hay países que ya lo limitan a dos o cuatro horas”, señaló Bustamante Barragán, citando referencias internacionales sobre el tiempo de exposición recomendado para menores.
Además, la propuesta no se quedaría únicamente en la regulación dentro de los planteles: se planea presentar oficialmente ante el Congreso del Estado una iniciativa legislativa tras realizar mesas de trabajo con autoridades educativas y de salud.
Como referencia, Bustamante Barragán mencionó el caso de la escuela Educarte, en la zona Este de la ciudad, donde se ha implementado una regla de no uso de teléfonos durante clases. Según el director del hospital, tras un mes de aplicar la medida en ese plantel se notó una mejora en el rendimiento académico y en la interacción entre estudiantes.
Además de la regulación de celulares, los organizadores del foro trabajan en la creación de un Observatorio de Salud Mental que permita consolidar estadísticas y respaldar políticas públicas para prevenir y atender situaciones de acoso escolar.
Especialistas alertan que el bullying puede tener consecuencias graves en la salud mental de niñas, niños y adolescentes.
En este contexto, también se hizo un llamado a madres y padres de familia para supervisar los contenidos que consumen jóvenes en sus dispositivos y no otorgar una libertad total en su uso, recordando que existen herramientas de control parental para apoyar esa labor.
El incremento de casos de acoso escolar ha sido atribuido no solo a conflictos entre compañeros, sino también a dinámicas sociales que se replican en plataformas digitales, donde los contenidos pueden viralizarse y afectar emocionalmente a los estudiantes.






