“La estabilidad de un país no puede medirse en pesos”: Pablo Sergio Aispuro

El nuevo vocal del Instituto Nacional Electoral (INE) de Baja California llega al estado en medio de una reforma electoral y en la antesala de las elecciones judiciales, federales, locales, así como revocación de mandato, todo eso en 2027.

Pablo Sergio Aispuro Cárdenas, vocal ejecutivo de la Junta Local Ejecutiva del INE en el estado, inició su gestión apenas el pasado 3 de marzo en Baja California, después de siete años con el mismo cargo en San Luis Potosí.

Comentó sobre el trabajo del INE en medio de la propuesta de reforma electoral y la intención de separar las elecciones agendadas para 2027.

El 6 de junio de ese año, 17 estados elegirán diputaciones federales, diputaciones locales, gubernatura y presidencias municipales, pero también integrantes de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), magistraturas de circuito y cargos de circuito.

En la discusión también se encuentra incluir la revocación de mandato, por lo que el INE ha propuesto dividir en tres partes el proceso electoral.

Por todas esas tareas, menciona que los cambios en el INE no deben girar únicamente en torno al presupuesto, y es que la institución ya enfrenta una estrechez presupuestal.

“La estabilidad de un país no puede medirse en pesos”, dijo el nuevo vocal del INE en el estado.

¿Cómo encuentra al INE BC?:

Lo que encuentro es mucha capacidad, disposición y un equipo de alto rendimiento, estamos con un buen equipo de trabajo.

Tenemos una muy buena relación con las universidades y centros de educación superior, se ha construido a lo largo de la historia y puso énfasis la anterior vocal (Liliana Díaz de León Zapata). Me parece muy bien porque el camino ya está pavimentado.

También con la sociedad civil, nuestros aliados estratégicos, los gobiernos, los partidos políticos y los medios de comunicación.

Si trabajamos a partir de esas relaciones estratégicas que son un basamento muy sólido, nada más estaremos esperando qué defina la reforma, porque en septiembre arrancamos la organización de las elecciones del domingo 6 de junio de 2027.

También esperaríamos las definiciones del Congreso en materia de revocación de mandato y en materia de reforma judicial.

¿Qué esperan del llamado plan B de la reforma electoral?:

Que sea una reforma ordenada y sensata. El INE es una institución de alta calidad operativa, sea cual sea el escenario que nos plantee una reforma electoral lo podremos afrontar.

Supongo que no se mueve el inicio del proceso electoral regular, comenzamos en septiembre, quiere decir que en los últimos tres meses de este año se tendrá que definir el presupuesto para la operación institucional para 2027.

Puede plantearnos retos complejos, pero ya hemos tenido retos en procesos anteriores y los hemos cumplido. Como órgano debemos cumplir con la tarea pero tiene que haber una corresponsabilidad entre el poder legislativo y el INE.

Harán ajustes y vamos a organizar las elecciones a partir de esas definiciones, pero el Congreso tendrá que hacerse cargo de que eso cuesta y algunas determinaciones que tomen pueden ser más caras que otras, sobre todo incorporar tecnologías de información y comunicación, avanzar en el tema de las casillas electrónicas a distancia, etc.

Tendremos que esperar, se han dicho muchas cosas, hay una iniciativa y hay que ver cómo resulta. Dependiendo de qué acuerde el Congreso tendremos que esperar, no conviene especular, hay que ver qué términos de detalles plantea la reforma en este plan B.

¿Por qué el INE propuso separar los procesos electorales agendados en 2027?:

La elección que vamos a tener el año que entra cuenta con la participación transversalizada de los partidos políticos, están presentes en toda la operación, pero para la judicial no.

Juntarlos sería un enredo, hay que separarlas para que no influyan. No parece deseable que la revocatoria de mandato vaya junto con la constitucional ni con la judicial.

Lo ideal, pero es mi opinión, es que el Congreso comprenda la complejidad de lo que está determinando para que luego tenga definiciones o ajustes en lo que es el INE, como la asignación de recursos, hacer más eficiente al INE frente a ese tipo de retos y que haya un diálogo.

Pero es una visión muy optimista de mi parte, yo se que la política es la política y ahí juegan otro tipo de factores.

Lo ideal sería mandar las tres opciones en una línea de tiempo: una que sea la elección regular; la elección judicial tendrá que ver con aquellos estados que todavía les queda pendientes la otra mitad; la que tiene que ver con la revocación de mandato tiene que ver con la propuesta de parte de la sociedad civil, por alguien que no sea de los partidos políticos.

Se ha mencionado que las elecciones son caras. ¿Qué opinión tiene?:

En mi opinión, tanto la educación, como la salud, como la democracia son inversión en valores sociales. La estabilidad de un país no puede medirse en pesos.

La democracia es el basamento fundamental de la estabilidad y la gobernanza de un país, no me parece que deba ser un elemento orientador para definiciones fundamentales.

Eso no quiere decir que no tenga que ser racional, que no tenga que ser austero ni sensato el gasto asignado. La gobernanza del estado depende de elecciones bien hechas, se le llama integridad electoral, es una inversión que no puede compararse.

Se dice caro, pero no hay ningún estudio que diga que el INE es más caro que otras instituciones.

El INE no solo organiza elecciones, tenemos la registraduría ciudadana para hacer el padrón electoral, tenemos una sub-institución que entrega credenciales, hacemos cultura cívica, entregamos los recursos a los partidos políticos y los fiscalizamos, aquí se concentró todo.

Es muy difícil decir que es una institución muy cara. ¿Comparada con qué? ¿Con qué indicadores? Habría que tener mucho cuidado con esas consideraciones, es una reflexión personal, no una postura de la institución.

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Redacción
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