El comercio informal representa actualmente alrededor del 55% de las ventas que se realizan en Tijuana, una situación que, de acuerdo con la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco), coloca en desventaja a los negocios establecidos y refleja la falta de condiciones equitativas para competir.
El presidente de Canaco Tijuana, Olivaldo Paz Gómez, señaló que mientras las empresas formalmente constituidas cumplen con el pago de impuestos, servicios, permisos y otras obligaciones, gran parte de los vendedores informales opera únicamente con un permiso anual o, en algunos casos, sin cumplir con los mismos requisitos regulatorios.
El dirigente empresarial consideró que esta diferencia genera una competencia desigual que termina afectando la rentabilidad de los comercios que sí cumplen con la normatividad vigente.
Ante este panorama, Canaco confía en que durante el segundo semestre del año pueda registrarse una recuperación económica impulsada por el consumo interno, así como por estrategias enfocadas en fortalecer la actividad comercial y mejorar la imagen de las zonas turísticas de la ciudad.
El organismo empresarial reiteró que es necesario avanzar hacia un entorno con reglas parejas para todos los participantes del mercado, promoviendo la formalización de los negocios y el cumplimiento de las obligaciones fiscales y administrativas.
De acuerdo con la cámara, reducir la informalidad permitiría fortalecer la competitividad del comercio organizado, incrementar la recaudación y ofrecer mejores condiciones para el desarrollo económico de Tijuana.






