México y Estados Unidos pusieron en marcha una operación binacional para detectar y neutralizar drones utilizados presuntamente por grupos delictivos en la zona fronteriza entre Tijuana y San Diego.
La estrategia, denominada “Águila Alta”, contempla acciones coordinadas de las fuerzas de seguridad de ambos países, aunque cada nación mantiene sus operaciones dentro de su propio territorio.
De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), el despliegue forma parte de los mecanismos de cooperación establecidos entre México y Estados Unidos para hacer frente al uso criminal de aeronaves no tripuladas.
Buscan frenar vigilancia del crimen organizado
Las autoridades señalan que algunos grupos delictivos emplean drones comerciales para observar los movimientos de las corporaciones de seguridad y ubicar rutas utilizadas para actividades relacionadas con el tráfico de personas y drogas.
El operativo incluye el uso de equipos especializados para la detección e inhabilitación de estos dispositivos, así como reconocimientos simultáneos en ambos lados de la frontera.
La operación se desarrolla entre el 31 de agosto y el 21 de septiembre de 2026. Una primera etapa contempló ejercicios de coordinación y reconocimiento de las zonas de trabajo, mientras que la segunda fase incluye el despliegue operativo de los equipos antidrones.
México cuenta con 165 equipos antidrones
La estrategia se suma a las acciones que México ya mantiene en la frontera norte. El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, informó previamente que el país dispone de 165 equipos antidrones distribuidos a lo largo de la frontera con Estados Unidos.
El funcionario también explicó que la cooperación con autoridades estadounidenses contempla intercambio de información, patrullajes y las llamadas “operaciones espejo”, en las que las fuerzas de cada país actúan de manera coordinada, pero dentro de sus respectivos territorios.
Con “Águila Alta”, México y Estados Unidos buscan fortalecer la vigilancia de la zona fronteriza y responder al creciente uso de drones por organizaciones dedicadas a actividades ilícitas.
Las autoridades mexicanas han reiterado que esta colaboración se desarrolla bajo principios de respeto a la soberanía y coordinación entre ambos países.






