El estado de Baja California ocupa el primer lugar a nivel nacional por cuerpos no identificados, al contar con 9 mil en la fosa común.
De los 52 mil cuerpos que se encuentran en el registro del Servicio Médico Forense (Semefo) del país, 9 mil de ellos están en Baja California.
Según los registros oficiales, desde 2017 envía anualmente un promedio de mil cuerpos a la fosa común. Antes de ese año la cifra se encontraba entre los 400 y 500 cadáveres.
La decimocuarta reunión nacional de Servicios Médicos Forenses, expuso cómo contribuyen estas instituciones a la búsqueda de personas desaparecidas, al identificar al mayor número de muertos que reciben.
El subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría Gobernación, Alejandro Encinas, explicó que la desaparición de personas es de los mayores problemas de México, así como la crisis forense, que requiere además de “una acción del conjunto del Estado mexicano (infraestructura y recursos humanos),la elaboración de nuevas formas de colaboración”.
Propuso que se cree de un registro nacional de personas sin vida y sin identificar en los Semefo, para contar con un solo banco nacional de datos genéticos, y que los mismos especialistas restructuren estos servicios, ya que hay forenses que son órganos autónomos; lo que implica un problema administrativo.
“Hay una dispersión de información que no permite ubicar en otro estado a los muertos, y por no compartir datos se mantiene a las personas en las fosas comunes de los servicios periciales, sin garantizarles trato digno ni la posibilidad de regresar con sus familias”, explicó.
“Hay que imaginar otras formas de trabajo, mover protocolos y mecanismos de actuación, y eso se puede hacer sin una reforma legal. Hasta podrían conformar una conferencia nacional de servicios médicos forenses sin necesidad de una reforma de carácter legal, sino como un acto de voluntad política, con el cual los médicos forenses del país construyan un espacio para elaborar los instrumentos de los que hoy carecemos.”
Señaló que el gobierno federal ya realiza la identificación de cuerpos, pues al inicio de la actual administración la Comisión Nacional de Búsqueda recibía 8 millones de pesos y este año va a ejercer mil 100 millones, 80% de los cuales se destinarán a las comisiones estatales de búsqueda en vida o a las estancias temporales de cuerpos (panteones forenses) y el Laboratorio de Identificación Genética.
La comisionada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas en México, Karla Quintana, explicó que de los mayores problemas que enfrentan en la identificación de cuerpos, radica en la falta de intercambio de información entre los estados e instituciones.
“Uno de los grandes problemas de la búsqueda tanto con vida como sin ella es la falta de intercambio de información entre los estados, incluso entre instituciones de una misma entidad. Hay que homologar y compartir bases de datos porque tenemos casos de personas que, al hacer el recuento de lo que sucedió, resulta que desaparecieron en un estado, pasaron muchos años en un albergue de otra entidad, con nombre y apellido, fallecieron y los cuerpos van a alguna universidad, que termina mandándolos a la fosa común”, manifestó Quintana.
El jefe del Servicio Médico Forense de Baja California, César González Vaca, comentó que del 50% por ciento de los cuerpos que llegan al forense dan positivos a drogas de abuso, y en el 33% se detecta uso de fentanilo.






