El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró públicamente la decisión de Toyota de trasladar de manera gradual la producción de la camioneta Tacoma de su planta en Tijuana, Baja California, hacia una instalación ubicada en San Antonio, Texas, al considerar que la medida representa un impulso para la industria manufacturera estadounidense.
Durante un mensaje, el mandatario destacó que el cambio forma parte de la estrategia para fortalecer la fabricación de vehículos dentro de territorio estadounidense y generar nuevos empleos en ese país. Trump presentó la decisión como un resultado de sus políticas enfocadas en incentivar la producción nacional.
El anuncio ocurre en un contexto de presión por parte del gobierno de Estados Unidos hacia la industria automotriz para incrementar la manufactura dentro de sus fronteras, en medio de la aplicación de nuevas políticas comerciales y arancelarias.
Toyota había informado previamente que el traslado de la línea de producción de la Tacoma se realizará de manera gradual hacia su planta de Texas.
No obstante, la empresa también ha señalado que mantendrá operaciones y fuentes de empleo en México mediante la fabricación de otros modelos en sus instalaciones nacionales.
La decisión ha generado atención tanto en México como en Estados Unidos debido a la relevancia de la planta de Tijuana dentro de la industria automotriz y al impacto que este tipo de movimientos puede tener en las cadenas de suministro y el empleo en la región fronteriza.






