La Comisión Nacional del Agua (Conagua) prepara el retiro de aproximadamente 600 mil metros cúbicos de azolve de la canalización del Río Tijuana, como parte de las acciones preventivas para reducir riesgos de inundaciones ante posibles lluvias extraordinarias.
Los trabajos fueron anunciados luego de un recorrido de supervisión realizado por autoridades federales, estatales y municipales, quienes inspeccionaron las condiciones de la canalización y ubicaron puntos considerados de atención prioritaria.
Durante la revisión participaron funcionarios de Conagua, del Gobierno de Baja California y del Ayuntamiento de Tijuana, quienes evaluaron las condiciones del cauce y la infraestructura hidráulica.
Para determinar la cantidad de material acumulado, personal de Conagua realizó un levantamiento con drones en un tramo de aproximadamente seis kilómetros. El estudio permitió obtener alrededor de mil 200 imágenes que serán utilizadas para calcular los volúmenes de azolve que deberán ser retirados.
El subdirector general técnico de Conagua, Jesús Heriberto Montes Ortiz, indicó que la limpieza de la canalización será una prioridad y que los trabajos avanzarán paralelamente a la elaboración de los dictámenes técnicos.
Mientras tanto, la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT) informó que ya se han retirado basura y escombro en casi cuatro kilómetros del cauce, desde las compuertas de El Chaparral hasta el Puente Negro.
También revisan las compuertas
Como parte de las acciones preventivas, autoridades trabajan en coordinación con la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) para evaluar el estado y funcionamiento de las compuertas de la canalización.
Los estudios buscan garantizar que la infraestructura pueda operar adecuadamente ante un eventual incremento en los niveles de agua.
Además, el Gobierno estatal contempla acciones para reubicar a personas que permanecen de manera irregular dentro de la canalización, mientras que el Ayuntamiento de Tijuana mantendrá presencia en las zonas cercanas para informar a la población sobre posibles riesgos.
Las brigadas de Conagua continuarán con evaluaciones topográficas durante el periodo considerado de vulnerabilidad meteorológica, con el objetivo de dar seguimiento a las condiciones del cauce.
El retiro de cientos de miles de metros cúbicos de sedimentos forma parte de las medidas preventivas que autoridades implementan en la canalización del Río Tijuana ante escenarios de lluvias intensas.
La estrategia contempla no solo el desazolve, sino también la revisión de infraestructura hidráulica, retiro de residuos y acciones para reducir la presencia de personas dentro del cauce, con el propósito de disminuir riesgos ante un posible aumento del nivel del agua.






