Autoridades migratorias y especialistas en derecho migratorio han alertado sobre un incremento en los casos conocidos como “mulas ciegas” en la frontera entre México y Estados Unidos, una práctica en la que personas cruzan vehículos con migrantes o droga ocultos sin tener conocimiento de ello.
La alerta resurgió luego del caso de Samantha Flores, una conductora que fue detenida por agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en la garita de San Ysidro, tras localizar a una persona escondida en la cajuela de su automóvil cuando intentaba ingresar a territorio estadounidense.
La mujer aseguró desconocer por completo la situación.
Aunque posteriormente fue liberada, el incidente derivó en consecuencias migratorias inmediatas, entre ellas la cancelación de su visa y de su pase SENTRI, situación que ha encendido la preocupación entre quienes cruzan regularmente la frontera.
Abogados especialistas en migración señalaron que este tipo de casos han ido en aumento durante el último año, especialmente en la región Tijuana-San Diego, donde el flujo constante de vehículos y personas facilita este tipo de prácticas ilícitas.
Organizaciones de apoyo a migrantes advirtieron que el reforzamiento de la vigilancia fronteriza no ha frenado los intentos de cruce irregular, sino que ha impulsado métodos más riesgosos y sofisticados para ingresar a Estados Unidos, involucrando incluso a conductores que no están enterados de lo que transportan.
Especialistas recomiendan a quienes cruzan la frontera revisar minuciosamente sus vehículos antes de llegar a las garitas, evitar dejar sus unidades solas o abiertas y reportar cualquier anomalía o sospecha a las autoridades para evitar verse involucrados en delitos de tráfico de personas o narcóticos.
El fenómeno de las “mulas ciegas” se ha convertido en una preocupación creciente en la frontera norte, donde cada vez más conductores buscan protegerse de ser utilizados sin saberlo por redes de tráfico ilegal.





