Sin un lugar seguro donde establecerse y con dificultades económicas para rentar una vivienda, familias desalojadas de la canalización del Río Tijuana regresaron el sábado 17 de octubre para recuperar sus pertenencias, luego de que las autoridades les ordenaran abandonar la zona ante el riesgo de deslaves e inundaciones por las próximas lluvias.
El operativo se realizó el viernes 16 de octubre en un asentamiento donde se ubicaban 64 viviendas irregulares, a la altura de Monte de los Olivos.
La zona fue declarada de alto riesgo por Protección Civil, debido a la posibilidad de que las precipitaciones provocaran deslaves y afectaciones en el cauce.
Aunque las autoridades habilitaron un albergue temporal y ofrecieron transporte para trasladar a los residentes, ninguna de las familias había aceptado utilizarlo.
Familias cuestionan los apoyos ofrecidos
Entre las personas afectadas se encuentra Guillermina Valenzuela, quien explicó que sus condiciones económicas y la responsabilidad de cuidar a su hijo con neurodivergencia complicaron su búsqueda de otro lugar donde vivir.
La mujer señaló que no se oponía a desalojar el inmueble, pero pidió que las autoridades le brindaran apoyo para poder reubicarse.
Otros residentes manifestaron su preocupación por perder las viviendas que construyeron durante años y aseguraron que las alternativas económicas ofrecidas no son suficientes para cubrir las necesidades de sus familias.
Vitalio Pérez, quien vivía en el asentamiento junto con otras siete personas, explicó que el apoyo planteado de seis mil pesos mensuales durante dos meses no le permitiría cubrir los gastos de alojamiento para todos sus familiares.
De acuerdo con los testimonios recabados, algunas personas también recibieron la propuesta de obtener materiales para construir viviendas en terrenos de su propiedad.
Algunos buscan alojamiento por cuenta propia
Ante el rechazo al albergue temporal, ciertos residentes optaron por trasladarse con familiares, mientras que otros buscaron habitaciones de hotel utilizando parte del apoyo económico que les ofreció el Ayuntamiento.
También hubo personas que permanecieron cerca del perímetro asegurado o en parques aledaños mientras intentaban recuperar sus pertenencias y encontrar una alternativa para establecerse.
El operativo fue coordinado por autoridades estatales y municipales, con participación de Protección Civil y corporaciones de seguridad. Las autoridades sostienen que el desalojo busca proteger a los habitantes de una zona vulnerable ante las lluvias pronosticadas.






